martes, 5 de octubre de 2010
Miladys
Mi Jardín Mágico
La magia de una canción me despertó,
aquella voz cantarina era divina,
su lírica suave, apasionada y sutil
de inmediato cautivo mi corazón.
Aquella voz celestial provenía del jardín,
con curiosidad y mucha cautela avance,
busqué en la grama, bajo los árboles,
en la fuente y entre las tupidas ramas.
Ya me iba a dar por vencido cuando la vi,
su diminuto cuerpo de dama me sorprendió,
era tan bella que creí era un espejismo,
que mis ojos estaban siendo engañados.
Su etéreo cuerpo era pequeño como un pulgar
cual mágica libélula de alas tenía un par,
que al agitar dos violines parecen tocar,
que acompañaba con armonía su divino cantar.
Mientras al cáliz de una cayena su néctar liba,
con altivez y mucha alegría sacia su hambre,
levanta el vuelo y parte rauda, va muy feliz,
oigo su risa, es magia pura. ¡Así eres tú!.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario